lunes, 30 de abril de 2012

¿Seríamos los mismos si nos hubiésemos criado con otros cuentos?

En La Cenicienta que no quería comer perdices nos cuentan qué le pasó a Caperucita después del colorín, colorado, este cuento se ha acabado. El cazador le salió violento y debido a sus dioptrías emocionales, no le vio la escopeta. Pero este cuento nos muestra un final, o mejor, un punto y seguido mucho más positivo. Ahora Caperucita da talleres a mujeres maltratadas de "Cómo superar la ceguera familiar".

Y es que en los cuentos tradicionales las mujeres no salimos muy bien paradas. Estos cuentos reflejan la moral y los valores de épocas pasadas. Perrault recogió ésta y otras historias que habían sido transmitidas oralmente de generación en generación. Cuentos como Caperucita Roja en donde las mujeres no son capaces de reconocer y enfrentarse a situaciones de peligro debido a su falta de confianza, ingenuidad y poca fuerza siendo siempre el hombre el ser fuerte y valiente que va a salvarlas. En esta historia aparece representada la mujer como el sexo débil incapaz de protegerse a sí misma.

¿Quieres más ejemplos? ¿Qué me dices de Blancanieves o la Bella Durmiente? Se pasaban la mitad del cuento esperando que llegara el Príncipe a rescatarlas. Y Blancanieves "tiene un pase" porque al menos antes limpió la casa e hizo la comida a los enanitos (lo que mostraba que era trabajadora). Pero claro, no le había dado por estudiar latín o matemáticas. Por su condición de mujer, era la única capacitada entre tanto varón. la Bella Durmiente, como era la Miss Cuento, simplemente sólo hizo la torpe y se pinchó con una aguja. Y ale, a dormir y a esperar medio cuento...¿se puede ser más pasiva?

Curiosamente han sido las madres las principales transmisoras de estos cuentos escritos hace siglos. Así que deberíamos tener cuidado con lo que contamos y cómo lo contamos. Por eso el cuento de Nunila López Salamero y Myriam Cameros Sierra es tan saludable para los grandes. Porque es "un cuento moderno para adult@s que revisa, con mucho humor, el papel que nos ha tocado a tod@s representar en este gran cuento que es la vida."


Llavero de fielto hecho por Ana

lunes, 23 de abril de 2012

Proyecto Κατούρλα

Hay viajes de vacaciones, viajes de negocios, viajes familiares...Y luego hay viajes a lugares a los que siempre quisimos ir y nunca fuimos.

Palabras, olores, música, colores, poesía, sabores, danza y mucho, mucho cariño.
Eso es el Proyecto Κατούρλα.
El viaje de una yaya a un estado de ánimo, a una emoción, al origen...sin salir del salón de casa.
Grecia, un viaje sentimental. Probablemente un camino no de ida, sino de regreso.



Cuando emprendas el regreso a Itaca,
ruega que el camino sea largo,
lleno de aventuras, de conocimiento.
A los Lestrigones y los Cíclopes,
al irritado Poseidón, no les temas;
no hallarás tales cosas en tu camino
si tu pensamiento es elevado, si una sublime
emoción embarga tu espíritu y tu cuerpo.
A los Lestrigones y los Cíclopes,
al feroz Poseidón, no los encontrarás
si no los llevas en tu alma,
si tu alma no los pone ante ti.

Ruega que el camino sea largo.
Que sean muchas las mañanas estivales
en que lleno de placer y alegría
entres a puertos vistos por primera vez;
detente en los mercados fenicios
y adquiere hermosas mercancías,
nácar y coral, ámbar y ébano,
y toda clase de perfumes voluptuosos,
todos los perfumes voluptuosos que puedas;
visita muchas ciudades egipcias
para aprender más y más de los sabios.

Ten siempre en tu mente a Itaca.
Tu meta es llegar allí.
Pero no apresures de ninguna manera el viaje.
Mejor que dure muchos años,
y viejo ya ancles en la isla,
rico con cuanto ganaste en el camino,
sin esperar que Itaca te dé riquezas.

Itaca te dio el hermoso viaje.
Sin ella no hubieras salido al camino.
Pero ya no tiene nada para darte.
Y si la encuentras pobre, Itaca no te ha engañado.
Tan sabio como has llegado a ser, con tanta experiencia,
ya habrás comprendido qué significan las Itacas.



Ítaca. Konstantínos Kaváfis.
Libreta Moleskine pintada a pastel

jueves, 19 de abril de 2012

Manchas en una paleta de pintor

O cómo explicar los colores a un invidente.

Blanco: el color de los platos de quien pasa hambre, las banderas de los ejércitos que ya no pueden resistir, el silencio de las democracias, los sueños de las noches nórdicas o no dormidas, la venda de lino que tapa los ojos de la justicia, un dardo de luz clavado en la retina.

Beis: el paso del tiempo sobre los libros leídos, un paso a dos entre leña y harina, una caricia de entretiempo sobre una piel mulata, el olor que deja la plancha después de chamuscar una sábana.

Amarillo: el color de los submarinos más inofensivos, abrir los ventanales de una casa que lleva mucho tiempo cerrada, un viento de trigo antes de ser pan, un zumbido de abejas en un cuadro de Van Gogh.

Rosa: la duda del cielo entre la tarde y la noche –o la noche y el alba–, la flor declinada en latín, una nostalgia de vino tinto en los manteles mal lavados, la vida cantada desde la voz violeta de Édith Piaf.

Azul: los primeros peucos de un niño, el humo de neblina habana que inventa arabescos por el aire, la hemorragia o análisis de sangre de las monarquías, los pasos seguros de Jesucristo sobre las aguas, la tristeza de los campos de algodón cantada por los negros, el único color incomible.

Verde: la nota más aguda que pueda nacer de la madera de un clarinete, la fuerza de Popeye después de las espinacas, los restos oxidados de los veranos infantiles, nadar más allá del azul de las playas hasta alcanzar el horizonte.

Rojo: lo que queda de un beso cuando la mujer amada ya se ha ido, el olé unánime de una plaza de toros, el color de las banderas que más destiñen, el olor que se queda en el aire cuando comemos carne cruda.

Gris: acariciar los cabellos de un joven que ya empieza a no serlo, una escala de piano escuchada a través de un cristal sucio, el día de mañana en el calendario del desesperado, una fotocopia en blanco y negro del arco iris.

Negro: Obama, la esperanza blanca de América, el color de los obispos que no se ponen de acuerdo, la caligrafía de los calamares, una mancha blanca en una radiografía, la vela apagada para leer mejor las caricias...

Manchas en una paleta de pintor
Joan Ollé
(Artículo aparecido en El Períodico, el 25 de febrero del 2010)
 


Composición fotográfica sobre un mismo tema, técnica digital

lunes, 16 de abril de 2012

Pulsera "Granada, fruta de la pasión"

Hay palabras para nombrar frutos. Frutos para simbolizar sensaciones. Y luego está ese mágico rinconcito compendio de todo lo anterior llamado Granada*.

Pulsera latón plateada con cuentas de cristal checo y
entrepieza de plata con cristales chaton hot fix
 
(*)Granada: También es una fruta asociada tanto a la tentación sexual como a conceptos filosóficos.
Los romanos la conocían como la manzana de Cartago y la asociaban a la fertilidad, porque se decía que había brotado de la sangre de Dionisio, dios de la fertilidad de la primavera. Al reunir bajo una sola cáscara múltiples granos, puede representar el amor y el matrimonio: cuando Plutón fue obligado por Mercurio a liberar a Proserpina, ofreció a ésta una granada en señal de matrimonio.

Son símbolos secundarios los que le dan la Iglesia y otros poderes terrenales: la agrupación en la unidad de lo numeroso y diverso, la unión de muchos bajo una sola autoridad, las múltiples bendiciones de Dios... En el escudo de España, más allá de la referencia al Reino de Granada, también representa la unidad; por eso está en la base, sustentando el resto de cuarteles del escudo, que aluden a los otros reinos.

En la India también es símbolo de fecundidad y las mujeres beben su jugo para evitar la esterilidad.
Es considerada por algunos como la verdadera fruta de la pasión. (Fuente: Blogolengua.com. Lengua española y otras formas de decir: Frutas: símbolos eróticos (o espirituales).)
  

viernes, 13 de abril de 2012

Agua marina

"Imagínanos sin mar pero mojados
dos acantilados y un barco de vela
un abrazo largo de sonido celta
recoger lo que ha dejado una marea llena
y pasear descalzos
con nuestro tesoro y tú
dices que te quedas y nunca acaba el verano."

Imagínanos, Andrés Suárez

Pulsera de cordón de algodón y bolas facetadas aguamarinas
Aquí encontrarás otra versión, la pulsera "Agua marina II".

miércoles, 11 de abril de 2012

La vida

"...me digo que a fin de cuentas quizá sea eso la vida: mucha desesperación pero también algunos momentos de belleza donde el tiempo ya no es igual. "
 
La elegancia del erizo, Muriel Barbery


sábado, 7 de abril de 2012

¡Qué mona!

Vanessa me ha regalado una mona que ha hecho con sus propias manos....¿No es para comérsela?


Broche de fieltro



miércoles, 4 de abril de 2012

lunes, 2 de abril de 2012

Garabateando

A veces te pones a garabatear con el dedo sobre el ratón táctil del portátil y salen cosas como ésta...


Dibujo por ordenador